Gohaninengland


Hello there!
15 junio 2009, 09:42
Filed under: Internet, Personal

¡Vaya! Para cuando me he dado cuenta han pasado ya veinte días sin actualizar el blog, una barbaridad oiga. Podría esgrimir argumentos baratos (y falsos) del tipo “es que he estado muy ocupado...” o el típico “es que necesitaba desconectar un poco de esto de internet“. Mentira. Si no he escrito hasta ahora es porque soy un vago sin remedio, fijaos hasta que punto soy vago que por no escribir ni siquiera he respondido a varios comentarios que han ido llegando mientras me ausenté, y eso que para mí lo de responder a una persona que se ha molestado en escribir un comentario es de lo más sagrado, que conste. Pero bueno, en fin, que queréis que os diga, mejor ser sincero.

No creáis que no he hecho cosas estos días, no. A principios de mes me fui junto con dos amigos a pasar cuatro días a Dublín, lo pasamos genial. Fue un viaje en el que desde un primer momento quedó muy clara cual iba a ser la filosofía del viaje: disfrutar lo máximo gastando lo mínimo. Y vaya que si lo conseguimos. Hacía mucho que no viajaba así, con amigos y sin importar realmente adonde fuésemos, porque sólo el hecho de estar con ellos era lo que realmente valía la pena. Hablamos de muchas cosas, pero sobre todo tratamos y profundizamos el tema de los escalafones sociales y lo que los rodea, puede que no se entienda al principio pero prometo un post sobre ello en breve. La verdad es que daría igual haber ido a otro sitio, las risas nos las hubiésemos echado igual.

Por otro lado, y volviendo al tema del blog, noto últimamente que me autoexijo demasiado a la hora de escribir un post. He llegado en los últimos días a tener varios borradores de post muy válidos, trabajados y revisados, pero que al final no he decidido publicar porque por una u otra razón me daba la sensación de que no estaban a la altura. ¿Pero a la altura de qué?, diréis. Pues no lo sé muy bien la verdad, porque en otra época los hubiese publicado sin dudarlo un instante, pero hoy día me he convertido en un maldito cabrón demasiado exigente conmigo mismo y me pongo el listón demasiado alto en este aspecto. Esto tiene su lado bueno y su lado malo para vosotros, los que lo leéis. El bueno es que cuando veáis un post nuevo querrá decir que es algo que ha sido escrito con cuidado, con mimo, con detalle y exactitud, ceñido estrictamente a las normas de estilo del blog (esto último es una gilipollez, pero me gusta como suena), y que ha pasado todos los controles de calidad cual hamburguesa de McDonald’s. La parte mala es que el número y frecuencia de los post se reduce, en algunos casos dramáticamente como en estos últimos veinte días, pero es el precio a pagar por un producto elaborado y de calidad.

Cuando empecé con el blog no tenía muy claro cual era el fin de todo esto, supongo que nadie lo sabe al principio y yo no fui una excepción. Tras varios meses he comprobado que me siento mucho mejor escribiendo un tocho de post cada 2-3 días, sobre algo reflexivo, más profundo por decirlo de alguna manera, que varios post al día de escaso valor que acabarían por aburrir al personal, y no es plan. No es que no me guste esa manera en concreto de mantener vivo un blog, de hecho la valoro bastante, me parece encomiable la labor de gente como Nesta, Marc, Aloisius, personas que pueden actualizar varias veces al día sin perder comba y casi diría que sin despeinarse, a mi personalmente me resultaría imposible. En mi caso particular vengo observando que el mundo de los blogs guarda mucho paralelismo con la vida, al principio nada más nacer un blog es torpe e inquieto, tiene ganas de descubrir un nuevo mundo y se publica sobre esto y aquello sin un patrón definido, un poco a lo loco. Después llega la adolescencia bloguera, ya conoces el escenario en el que te mueves y tienes ganas de gritar al mundo tu forma de ser y de pensar, lo cual se traduce en un torrente de post llenos de energía y experimentación, ya no es como al principio, ya controlas más la situación y esa confianza te anima a publicar y publicar sin parar, un auténtico frenesí, todo es efímero.

Y finalmente llega la madurez, la experiencia, la calma, el gusto por las cosas bien hechas. Da igual que tu blog tenga tan sólo nueve o diez meses, el tiempo es un factor muy moldeable en este mundo 2.0 y tú eres el que decides cuando pasar de una época a otra, normalmente al contrario que en la vida real. En este momento llegan los post más íntimos y personales, ya no tienes que esforzarte en correr a la par de la vorágine que te rodea, tú manejas ahora el tempo y te gusta. En esta edad bloguera es en la que me encuentro ahora mismo. Ya no vivo pendiente de las visitas entrantes, ni de el determinado éxito o fracaso de algún post, ya hace tiempo que dejé de mirar cada dos o tres horas el correo por si llegaba algún mail anunciando un nuevo comentario. Es por todo esto que ahora escribiré cuando realmente tenga algo que decir, y hasta ese momento lo único que se sabrá de mí será por mis comentarios en otros blogs o en las respuestas a los mismos aquí.

Se de sobra que no es necesario escribir todo esto pero me gusta tratar estos temas porque seguramente todos lo hemos pensado alguna vez. Probablemente en el 98% de los casos este blog no deja de ser una suscripción RSS como otra cualquiera, que si publica algo se lee y si vale la pena incluso se comenta, y si no, a otra cosa. Por suerte también se de sobra que hay un pequeño grupo de gente que nunca falla y no duda en comentar cuando se publica algo por aquí, si no fuera por ellos seguramente estas reflexiones de corto alcance nunca se verían animadas a salir de mi cabeza para acabar aquí. Gracias.



Y por fin, el tercero de tres
28 mayo 2009, 00:50
Filed under: Personal

El broche de oro a una temporada única, gracias.

El broche de oro a una temporada única, gracias.

Triplete histórico, el mejor juego de Europa, el mejor entrenador debutante de la historia, el mejor club del mundo, la ansiada Champions de Henry, la consagración de Iniesta, Busquets, Piqué y Messi, el triunfo del fútbol de calidad, el hundimiento del Madrid. No se puede pedir más este año.



Mi primera vez
25 mayo 2009, 04:31
Filed under: Personal

Cuando pienso en los primeros años de esta década me inunda una mezcla de nostalgia y cercanía, sensación de algo reciente, algo que acaba de ocurrir. Era noviembre de 2001, se podía decir que el invierno se nos echaba encima, la gente hacía semanas que había guardado la ropa de verano y el World Trade Center seguía humeando. Parece que fue ayer y sin embargo han pasado 8 años, no ha habido cortes en la línea temporal, aunque mirado en detalle los haya habido, es como si todo hubiera sido muy continuísta, una suave evolución por llamarlo de alguna manera. Es curioso porque si pienso en sucesos relevantes de años como 1999 ó 1998 la brecha que me separa de la época actual se hace muy evidente. En cambio cuando pienso en las cosas que he vivido desde el verano del 2000 hasta hoy día es extraño, pero lo veo muy cercano en el tiempo. Es como si el solo hecho de formar parte del siglo XXI hace que esas experiencias sean atemporales, el recuerdo está muy vivo. Aunque todo cambia notablemente al ver las fotos de entonces, efectivamente ha pasado el tiempo, ya no somos aquellos niñatos imberbes e ingenuos.

Dicen que aquellos aviones estrellándose en Manhattan una templada mañana de septiembre marcaron el inicio del nuevo siglo, el verdadero inicio. A mí aquello me pareció una pelea con globos de agua en comparación con lo que viví los meses antes.

Todos hemos tenido nuestro primer amor, ese que se vive con fuerza, con pasión, con energía y rebeldía. Es el momento de estrenar nuevos sentimientos, desde pequeño te decían que tarde o temprano ocurriría y  joder, estaba ocurriendo. Nuevas emociones que hacen que todo a tu alrededor se derrumbe y se reconstruya con una rapidez pasmosa. Puede que el hecho de enamorarme de verdad por primera vez significase en mí un antes y un después, la brecha entre el siglo XX y el XXI sobre la que escribía antes. Desgraciadamente aquel flechazo no fue correspondido, lo cual hace de una bonita experiencia el peor de los infiernos para un joven desorientado, inseguro e inexperto. La suma adolescencia + primer amor + rechazo arroja un resultado que oscila entre lo traumático y lo catastrófico la mayoría de las veces, el mundo se hace demasiado pequeño a tu alrededor y el dolor de estómago por la ansiedad de ver a esa persona se convierte en algo cotidiano, parece que lleve toda la vida contigo.

Ella no era la más guapa, aunque era muy guapa. No tenía un físico envidiable, pero lo resolvía con maestría. Simplemente era la chica adecuada en el momento idóneo, esa que llega justo a tiempo postulándose como la perfecta candidata a rellenar un hueco de cariño que necesitaba ser cubierto. Siempre he creído que a la hora de sentirte atracción por otra persona el físico es un 30% y la personalidad otro 30%, mientras que las necesidades afectivas de la persona hacen el 40% restante.

Recuerdo que llevaba varios días viéndola transitar por la plaza, aquella en la que aprendimos a hacer todo lo que nuestros mayores nos prohibían. La primera impresión fue de indiferencia, de premeditada indiferencia más bien, ya que su sola presencia ya me incomodaba. Ella conocía de vista a alguno de mis amigos y de vez en cuando la veía hablar con ellos, aquello me ponía nervioso, así que procuraba alejarme cuando se daba la situación, sí, a veces soy un miedica. A las dos o tres semanas dio la casualidad de que me encontraba sentado yo solo en unas escaleras cercanas, probablemente esperando a algún amigo mientras escuchaba en mi walkman una vieja cinta de Manu Chao. De pronto mis fosas nasales detectaron algo inusual, era un perfume delicioso, hipnotizante podría decir, una fragancia dulce y fresca, sin duda no venía de ninguno de los amigos a los que esperaba. Giré mi cabeza tratando de averiguar la procedencia y… casi se me caen los huevos al suelo cuando veo que aquella chica tan mona se estaba sentando a mi lado, no sólo eso, sino que me estaba mirando directamente a mí (¡a mí!) y además estaba sonriendo, vaya sonrisa, nunca había visto sonreir a una chica de esa manera, o al menos nunca me había fijado. Sonreía con soltura y gracia,  con personalidad, su sola sonrisa podía convertir en piedra al que la mirase fíjamente. En aquel momento pensé en huir, si no lo hice fue por que a mí ya me había paralizado.

Me preguntó que que estaba escuchando. Le dije que Manu Chao. ¿¿Manu qué?? ¿Me dejas ver a que suena? Le tendí mi mano y ella cogió suavemente mis andrajosos cascos Sony rozándome involuntariamente la mano. Aquel momento, pese a lo vulgar del hecho, estuvo rodeado de una enorme tensión sexual, magia y miedo, miedo que aún hoy después de tanto tiempo todavía me pone la piel de gallina. Definitivamente me había enamorado, y además en un tiempo récord, ya no había marcha atrás. Los días posteriores nos fuimos conociendo poco a poco, cada día me gustaba más y ella por supuesto se daba cuenta (la policía no es tonta). Llegamos a tener una muy buena relación, muy cercana, pero nada más. Fue un verano largo e intenso, aunque infructuoso. Nunca llegué a saber realmente lo que sintió por mí, su comportamiento me recuerdaba al de Juliet Burke. Durante aquellos días lo típico, falta de apetito, insomnio, la cabeza en otra parte, pensamientos idealistas y ñoños, etc…

Lo pasé realmente mal durante muchos meses pero el tiempo acaba curando cualquier herida, y ahora cuando pienso en ella no puedo evitar sonreir para mí mismo pensando en lo cegado que estaba. Con la perspectiva que da el tiempo veo que lo único que me pasó fue que tuve un SMA de caballo, también conocido como pagafantismo terminal. Hace algún tiempo que no nos vemos, ella tiene desde hace años a su novio (un buen chaval) y yo a mi novia (mejor chavala), además yo ya no vivo allí y si la veo en alguna de mis visitas hablamos normalmente, como personas adultas que somos ya. Incluso en ocasiones nos reímos de las tonterías que solíamos hacer en aquellos tiempos, aunque las tonterías las hiciera yo mayormente, tonto que es uno oiga. Es probable que ella nunca lea este post, y en cierta manera lo prefiero, no iba a descubrir nada que no supiese.

Aquel verano terminó, no así el dolor y la ansiedad de no tenerla a mi lado, que duró bastante más tiempo. Afortunadamente una canción sirvió de bálsamo durante aquellas semanas de desazón, cada vez que la escucho viajo automáticamente 8 años atrás. Por suerte la música es algo que no te rechaza.

No Use For a Name “Coming too close”

http://www.goear.com/files/sst4/e039322862a51987ae447b385568134e.mp3″



El segundo de tres
17 mayo 2009, 01:02
Filed under: Personal
Gracias Real Madrid, sin vosotros nunca lo hubiésemos conseguido.

Gracias Real Madrid, sin vosotros nunca lo hubiésemos conseguido.



The Incident (campana y se acabó)
15 mayo 2009, 10:00
Filed under: Series

100% SPOILERS FREE (No como en El Hormiguero)

Bueno, ya está, ya pasó. Ahora que ya me había acostumbrado a mi sesión semanal de taquicardias va y se acaba, que vida más perra. He de reconocer que esta quinta temporada ha sido la que más rápido se me ha pasado, parece que hayan sido unas pocas semanas pero cuando me he dado cuenta ya han pasado tres meses y medio desde la premiere.

¿Un balance en general? Ha sido la mejor temporada de Lost, punto y pelota. Así de rotundo. No hay discusión. Ha tenido de todo, amor, dolor, alegría, tristeza, emoción, frikerío, sci-fi, mitología, tiros, sangre, mucho John Locke, mucho Benjamin Linus y mucho Richard Alpert, mucho Faraday, algo de Widmore y bastante Sawyer , vamos, lo que viene a ser un temporadón.

La cuarta temporada también fue muy buena, sí, pero eso era porque todavía no habían rodado la quinta. Aunque ahora que lo pienso la tercera también me pareció lo máximo hasta que rodaron la cuarta, mmmm, que curioso es esto…

Me da la sensación de que para este año han decidido alimentarnos exclusivamente a nosotros, los adictos a la serie, que reclamábamos respuestas a cualquier precio y nos habíamos dejado las manos sin uñas. respuestas ha habido a cascoporro, demasiadas a mi gusto, pero eso lo explicaré un poco más abajo. Esta temporada ha bajado la audiencia, pero es algo normal en esta serie, se nota que internet se impone a la hora de la distribución. Además la gente que empiece a verla ahora como vea un capítulo de esta temporada va a pensar que es una maldita locura sin sentido (This is insane!), y claro, eso no fideliza espectadores nuevos.

Me gustaría saber si en las líneas generales que tienen los guionistas sobre hacia dónde va la serie, ya tenían pensado este rumbo y esta serie de acontecimientos. O si por el contrario al ver que las audiencias estaban en ligero declive, han decidido avivar el fuego de los fans y poner toda la carne en el asador. Sea lo que sea han conseguido revalidar el título de la mejor serie de la historia en mi microuniverso interior de ficción televisiva actual, y van…

La historia ha quedado en un lugar complicado pero muy abierto si lo comparamos con otras season finales. Una vez más ha sido un puñetazo en la cara del espectador, un final desencaja-mandíbulas pero más madurado, más sopesado. Buena culpa de esto la tienen las ingentes cantidades de información que nos han dado durante esta temporada, información que en otras temporadas soltaban con cuentagotas, afortunadamente esta vez abrieron el grifo a tope.

Me quedo con la reflexión de si hubiese sido mejor guardarse un poco los detalles sobre la mitología isleña, Richard Alpert y la D.I. Recuerdo en el pasado el revuelo que se formaba cuando simplemente se insinuaba alguna pequeña migaja de información sobre la D.I. o Los Otros, miles de teorías, especulaciones y divagaciones, foros en los que se debatía fogosamente acerca de la implicación de los personajes en las tramas y misterios. En cambio en esta temporada todo ese torrente de información ha acabado por empacharme en algunos momentos, que no, que no me quejo, pero ya se sabe que es mucho mejor, y elegante incluso, insinuar un poco y dejar que el espectador imagine el resto a enseñarlo todo y que pierda la magia y el misterio. Algo así como la diferencia entre el cine erótico y el porno.

¿Y ahora que? Pues ahora a esperar ocho meses sin leer spoilers de rodaje y a buscar  pequeños snacks en forma de otras series para pasar el rato, porque si estás leyendo esto y has llegado hasta aquí, sabrás que no hay nada igual a Lost.

P.D. Mientras reviso el post me voy acordando a flashes de los últimos segundos del episodio final, madre mía, nadie sabe lo que nos espera.



El primero de tres
14 mayo 2009, 11:47
Filed under: Personal

Lo mejor está por venir todavía.

Lo mejor está por venir todavía.



Sentado en el banquillo de los acusados
4 mayo 2009, 00:47
Filed under: Personal

Hoy me he sentado por primera vez en el banquillo de los acusados. He sido interrogado por una fiscal y por mi abogado. Y el juez me ha mirado de arriba a abajo varias veces. Os estaréis preguntando ¿pero que ha hecho este angelito? Si tiene cara de no haber roto nunca un plato… Bueno, la verdad es que hace unos tres años y pico sí que rompí un plato, pero no era uno de los de la vajilla buena. Para empezar decir que lo de la justicia en España es de juzgado de guardia (¿que bien traído verdad?), porque no es ni medio normal tener que andar pendientes de citaciones, declaraciones y demás gaitas durante tres años para llegar el día del juicio y estar allí en faena durante unos despreciables 15 min. y después todos a casa. Bueno, pero como os seguiréis preguntando qué es lo que pasó no voy a enrollarme más y paso directamente a lo que interesa, los hechos que se me imputaban, la carnaza.

Hace tres años yo estaba viviendo en mi Calahorra natal, todavía no había salido de allí, aunque no faltaba ya mucho. Abril de 2006, disfrutábamos de una agradable primavera. Durante aquellos días ya empezaba el calorcito, el polen y las mujeres con poca ropa. Cada día apetecía más ir al skatepark a patinar. Voy a aclarar que llamar a esa plaza con columpios “skatepark” me parece demasiado atrevido. Digamos que un día hace muchos años al ayuntamiento se le ocurrió construir un parque para los de los monopatines, y en lugar de eso, construyeron una verdadera aberración. Construyeron una rampa minúscula y prácticamente inservible en resistente hormigón, y no contentos con eso, colocaron en el centro de la plaza una zona columpios con tierra y una fuente que no pintaba nada. Conclusión, la zona de patinar estaba cada dos por tres llena de arena y de niños pequeños correteando inconscientemente esperando ser atropellados por la primera BMX, skater o roller que pasase por allí desprevenido. Ni que decir tiene que ya desde el principio esto fue una fuente inagotable de problemas más o menos graves con los vecinos y ciudadanos, que no entendía porqué no se podían sentar en los bordillos que machaconamente grindábamos.

Así pasaron los años y un buen número de reuniones con el concejal de deportes, donde el pobre hombre debía de alucinar con un grupo de adolescentes imberbes dándole discursos de cómo acometer reformas en aquella plaza día sí, día también. Aquel hombre siempre nos juraba y perjuraba que el dinero para un nuevo skatepark (uno de verdad, se entiende) estaba ya incluido en los presupuestos del siguiente año, pero aquello, a pesar de que lo sabíamos, era una burda mentira para que le dejásemos tranquilo. Un día llegamos a un acuerdo con él para si bien no construir un nuevo skatepark, hacer unas pequeñas reformitas en nuestra amada plaza llena de arena y niños. Nos dió luz verde y raudos y veloces anclamos al suelo nuevas barandillas (de acabado profesional made by me) que mejoraron bastante nuestra calidad de vida en la plaza. Por contrapartida el iluminado concejal acometió otras reformitas por su cuenta y sin consultarnos (¡que desconsiderado!). Al parecer los vecinos llevaban tiempo quejándose de era peligroso andar por los alrededores de la plaza y reclamaban una solución que les protegiese de aquellos vándalos sobre ruedas. ¿Solución? Unas vallas justo encima de la rampa que además de proteger a los (putos) vecinos nos jodía todo por lo que tanto habíamos luchado, nuestro skatepark peligraba más que nunca ante la mano opresora del concejal y sus esbirros los vecinos.

Aquellas vallas nos quitaron las ganas de patinar durante un tiempo a todos. Las vallas eran una putada, pero los tirantes de refuerzo que salían hacia los lados e invadían el balcón de la rampa eran matadores, realmente no podían estar puestos con más mala leche. Protestamos enérgicamente pero nadie nos escuchaba ya, estábamos vendidos, vagábamos por los despachos del ayuntamiento reclamando inútilmente que nos dejaran practicar nuestro deporte favorito. Un día de primavera mientras comía con un compañero de trabajo y amigo patinador, se nos ocurrió la brillante idea de tomarnos la justicia por nuestra mano, a tomar por culo, esa misma tarde íbamos a cortar los tirantes por nosotros mismos, sin pedir pedir permiso a nadie. Planeamos durante un rato la maniobra, teníamos la herramienta necesaria, una sierra radial con disco de corte y un contacto cerca de la plaza donde enchufar un alargador. Decidimos ir vestidos con la ropa de trabajo y a plena luz del día para pasar en cierta manera por trabajadores oficiales en misión oficial. Todo estaba ya planeado.

Al rato después de comer nos pasamos por la plaza y todo estaba en calma, brillaba el sol y no había un alma por las calles. Rápidamente cual comando de operaciones especiales conseguimos una fuente de electricidad (gracias Andrés), y nos pusimos manos a la obra a cortar los tirantes de refuerzo que tanto nos molestaban. Cortamos ambos tirantes y repasamos los cortes para que nadie se cortase accidentalmente, en esas mi amigo entendió que ya que nos poníamos en faena podíamos cortar un par de trozos más de otra valla unos metros más alejada. Entre que lo decidíamos y no, apareció un policía local y nos quedamos mirándolo con cara de bobos mientras se acercaba hacia nosotros. Yo creo que la rapidez de la operación, el personal del ayuntamiento no trabaja con ese ahínco y celeridad, fue lo que nos delató. Nos preguntó que quién nos había dado permiso para cortar eso, y cuando le dijimos que nadie nos lo dio, que lo hacíamos para patinar mejor únicamente la cara que puso fue WTF total. Como es normal nos denunció y nos dijo que ya tendríamos noticias del juzgado, lo que no dijo fue que iban a tardar tanto en los trámites burocrático-judiciales. Pero eso sí, las vallas se quedaron cortadas por lo menos y nosotros patinábamos ya con normalidad.

Tres años después de ese día y después de declarar y acudir a alguna que otra citación, nos informan de la pena que la fiscal pide para nosotros. Ahí va, 1 año de cárcel y 2000 € de multa ¡¿Cómo?! ¡¡¡2000 €!!! ¡¡¡1 año de cárcel!!! ¿Estamos tontos o qué? Por suerte el abogado pudo mover hilos para que por lo menos la cosa no fuese delito y tuviésemos antecedentes durante 5 años. El día del juicio llegó y tras el protocolo previo con togas incluidas (nosotros no evidentemente), nos sentaron en el banquillo de los acusados (momentazo) a explicar nuestras versiones, a saber: lo hicimos por patinar, ya pedimos que nos dejaran quitarlo, no fue vandalismo gratuito, sabíamos lo que hacíamos y dejamos los cortes bien limpios, etc. Después el policía explicó lo que vió y he de decir que se portó bastante bien porque no nos puteó en ningún momento con su declaración, y ayudó bastante a minimizar la gravedad inicial que para la fiscal tenían los hechos. Y bueno, en 15 min. ya habíamos terminado. ¿Sentencia? Pues una multa de 60 € en vez de 2000 € y nada de cárcel. Ufff la sensación de alivio fue brutal, y sobre todo saber que ya no tengo nada pendiente con la justicia. ¿Lo volvería a hacer? No lo sé…