Gohaninengland


Puente
19 marzo 2009, 13:21
Filed under: Personal

Pues sí, me voy de mega-puente y no voy a publicar nada hasta por lo menos el miércoles. Va a haber de todo, desde montaña hasta playa, desde pueblo a ciudad. Así que nada, los que también os vayáis por ahí pasadlo bien, y los que no pues… ya tocará otro día!



Meme: el día de mi primer post
17 marzo 2009, 21:07
Filed under: Internet, Personal

Bueno, el segundo meme de la corta historia de este blog, y otra vez vía EnGeneral.net (¿es que nadie más se acuerda de mi? Joooo…). Esta vez se trata de contar un poco como fue la experiencia de publicar el primer post. Pues fue extraño pero bueno, siempre hay una primera vez para todo.

He sido una persona siempre interesada en el mundillo tecnológico, el típico enteradillo de la cuadrilla en muchas ocasiones, y el consejero al que le puedes llorar con tus problemas sobre virus, eMules y demás tópicos informáticos. En mi caso llegué relativamente tarde a esto de los blogs, hacia principios de 2007 empecé a darme cuenta en la diferencia que había entre las webs de toda la vida, y esas páginas donde se podía dejar comentarios. Unos meses después era rutina consultar a diario una serie de blogs que me gustaban bastante, el descubrimiento de Google Reader lo potenció, lo típico vamos.

Pasado un tiempo me dije «Si ellos pueden, yo también» Y así la idea de crear un blog fue madurando en mi inquieta cabecita. Intenté crear uno con Blogger, pero la interfaz de usuario literalmente apestaba. Me desanimé por unos días. A la semana siguiente día me envalentoné y decidí darle a la idea una segunda oportunidad. Visité la página de wordpress y aluciné con la facilidad de uso, estuve un rato toqueteando todo, explorando las posibilidades. Era julio de 2008 cuando publiqué mi primer post.

Al principio no tenía claro de que iba a escribir (imagino que como todos al principio), y eso se puede comprobar al consultar las entradas previas a diciembre, irregulares, saltando de tema en tema y con poco o nulo interés para cualquiera que se pasase por aquí entonces. Más o menos como ahora pero sin esperanza de que alguien escribiese un comentario vamos.

Y así fue como este blog fue parido en un lejano servidor de alojamiento de cuyo nombre prefiero no recordar, bueno va no se donde se aloja realmente la verdad. Les enculo paso este meme a Nesta, a Gordi y a .Undermind a ver que se cuentan.



De la noche a la mañana (parte 2)
14 marzo 2009, 08:00
Filed under: Personal

Viene de la parte 1.

Mis amigos se sorprendieron mucho cuando les comuniqué la noticia, entre mis amistades este tipo de movimientos no eran muy comunes. La algunos no lo entendían, otros se cabrearon conmigo, pero la mayoría lo aceptó y me desearon suerte. Lo más común los siguientes días era escuchar lo que les gustaría a ellos hacer lo mismo, pero al mismo tiempo me decían que les faltaban pelotas para dar el paso. Nada nuevo bajo el sol.

La familia me apoyó en todo momento, al fin y al cabo en casa siempre hemos sido bastante abiertos de mente, y una jugada así se veía como algo positivo. Me di cuenta de que es realmente difícil hacer una maleta para seis meses. Hay que meter en ella todo lo necesario, todo lo imprescindible, tu vida en veinticinco kilos de peso. Una persona normal habría preparado minuciosamente una lista de lo necesario, pero yo la hice la misma mañana de ir al aeropuerto, con dos cojones.

Los días previos al viaje pasaron rápido, fueron quizá los mejores momentos en Calahorra en mucho tiempo. Era junio y empezaba a hacer calor, calor de verdad, de el de ir en pantalón corto y camiseta, de el de no parar de sudar hasta en la ducha. Exprimí los días que restaban al máximo, me quería despedir de todo el mundo. Quedaba con todos mis amigos para hacer cosas, daba igual el que, hasta la más insignificante acción suponía un gozo. Fueron días de patinar, de pasear, de darle a la play hasta altas horas, de jugar a fútbol, de salir de marcha, de cenar fuera de casa. Para el resto de los amigos eran días sin importancia, como los que yo vivía antes, pero para mi eran los momentos que intentaba aprovechar al máximo, sabedor de que no iba a repetirlos en mucho tiempo.

Muchos conocidos me advertían de que lo pasaría mal en Inglaterra, que el primo de un amigo suyo les dijo que se comía muy mal allí, que el primer mes lloraba todas las noches de impotencia, y que además los ingleses son unos gilipollas. Aquello pintaba como un infierno británico con gente egoísta, malvada, insociable y que seguramente desayunaban bebés crudos. A mi todo aquello no me preocupaba demasiado, si algo me caracteriza es mi actitud pasota e impermeable ante la vida. Nada me afecta a corto plazo, soy muy adaptable.

La noche antes de marcharme hicimos una cena de despedida apoteósica. Mejor dicho me hicieron. Resultó ser la víspera del día de La Rioja, lo que significaba que nadie tendría que trabajar al día siguiente. Fiestón garantizado. La cena estuvo genial, muy buen ambiente y ninguna ausencia destacable, eran todos los que estaban y estaban todos los que son. El vino, las chuletas y la marihuana corrieron como nunca en aquella cena, al fin y al cabo un día es un día, no me iban a ver el pelo en muchos meses. Tras la cena me tenían preparada una sorpresita, nunca me lo hubiese esperado, y menos viniendo de ellos. 

Me vendaron los ojos y apagaron las luces, empezaron a sonar los primeros acordes de la mítica canción de Nueve semanas y media. No daba crédito, me resistía a creerlo, no podía ser posible. Cuando me quitaron la venda de la cabeza apareció ante mi un impresionante monumento brasileño contoneándose peligrosamente mientras me miraba. Ahí estaba yo, con todos los colegas alrededor descojonándose de la cara que debía estar poniendo, imagino que no era para menos. Fue mi primer y hasta ahora último striptease. Confieso que fue toda una experiencia.

Aquella noche me daría cuenta de los grandes amigos que tengo. Después del bochorno que sufrí (soy algo tímido al principio), vinieron los cubatas en los bares hasta altas horas, muchas conversaciones a gritos, muchos besos de despedida, intercambio de direcciones de correo, abrazos y buenos propósitos. No recuerdo a que hora llegué a casa, pero era de día. Fue una de la mejores noches de mi vida, inolvidable. Por un momento me arrepentí de lo que iba a hacer al día siguiente, menos mal que sólo fue por un momento.

Apenas llevaba durmiendo dos horas cuando sonó el despertador. Un terrible dolor de cabeza acompañado de un mareo me dieron los buenos días. Era la hora, tenía que ducharme, hacerme la maleta para seis meses e ir hasta Madrid a coger un avión. Sonaba fácil, pero costó lo suyo, había que estar allí que diría aquel. Atrás quedaban viejos fantasmas, soporíferas rutinas, absurdas exhibiciones de vanidad que presenciaba demasiado a menudo. No me arrepiento de nada de lo vivido hasta aquel día, y me siento muy orgulloso de ser de donde soy, pero hay momentos en los que es necesario desconectar por el bien de uno. Yo simplemente desconecté.

Fin.



De la noche a la mañana (parte 1)
13 marzo 2009, 01:57
Filed under: Personal

Una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida ha sido marcharme al extranjero. Afortunadamente lo pude hacer en un momento en el que lo necesitaba de verdad, necesitaba un poco de aire fresco. Y vaya que si lo tuve. Explicaré un poco como me sentía en aquel tiempo (modo cuentacuentos: On):

Sucedió todo muy deprisa. Hablamos de finales de mayo de 2006. Estaba inmerso en mi rutina diaria, me daba igual si era martes por la tarde o sábado de madrugada. Todos los días eran iguales. Anodinos, grises y nada enriquecedores, como un eterno día de la marmota. Nada me iba mal y nada me iba bien, y exactamente eso era lo más desesperante, que nada me iba, por lo tanto nada pasaba.

No me podía quejar, tenía un trabajo, una casa, una familia que me quería (y me quiere), unos buenos amigos, un estúpido coche nuevo, no me iba mal con las chicas, aparentemente todo marchaba sobre ruedas. Pero algo en mi interior me decía que aquello no podía seguir así, aquello no era vida, al menos no para mí. Cuando tienes la sensación de que puedes mantenerte en una situación o en una época de tu vida por el resto de tus días, dejándote llevar por pura inercia, es que es hora de cambiar y romper con todo.

Si pensamos en la vida como una serie de etapas que vas superando, a mi solamente me quedaba emanciparme, tener hijos si se daba el caso y esperar la jubilación mientras me partía la espalda trabajando. Se me hacía poco con tan solo 22 años.

Vivir rodeado de conformistas te acaba convirtiendo en un conformista, es un hecho. Si la mayoría de tus amigos han dejado de luchar por un futuro mejor, si conseguir un trabajo de menos de 50 horas semanales, una novia y un coche era llegar todo lo lejos que se esperaba de ti. Yo lo había conseguido. Sí, yo era un conformista, pero no me gustaba.

Un día al llegar a casa al mediodía, mi madre me planteó la idea. Marcharme una temporada a Inglaterra, a trabajar en cualquier cosa, a desconectar durante un tiempo. ¿Marcharme a Inglaterra? ¿Quien? ¿Yo?

No voy a negar que no lo había pensado alguna vez. Recoger las cosas y largarte. Pero lo veía como algo muy improbable, difícil, utópico. Lo típico que siempre has querido hacer y te autoengañas pensando que algún día lo harás, cuando muy adentro tuyo sabes que no va a pasar nunca. Aquello no parecía encajar conmigo, pero desde entonces aprendí que las cosas encajan si tu quieres que encajen. Basta de autoengaños, eran demasiados.

Cuando en tu entorno te meten en la cabeza que sólo la gente con estudios puede pasar una temporada viviendo en el extranjero, te lo acabas creyendo. Y yo no tenía estudios. Le prometí a mi madre que lo pensaría, y a los pocos días la idea no paraba de dar vueltas en mi cabeza, tan reiterativa como seductora.

Por fin podría escapar de aquella cárcel sin rejas. Imaginaba hipotéticos escenarios en los que me veía triunfando en el extranjero, lejos de casa, la tierra prometida, demostrando de una vez por todas que yo tenía razón y los demás estaban equivocados. Cual profeta iluminado.

Es sorprendente cuantas tonterías te dan por pensar en el trabajo cuando tu trabajo no consiste en pensar. Entre ensoñaciones y pajas mentales decidí que tenía que dar el paso. Tenía que dar un puñetazo sobre la mesa de mi destino y salir de aquel maldito pueblo, aunque sólo fuera por un tiempo.

Pasados cinco días de aquella conversación con mi madre todo estaba decidido. Era ahora o nunca, e iba a ser ahora. Un par de entrevistas después y alguna gestión de por medio fueron suficientes para conseguir un trabajo allí. A partir de ahora iba a ser cocinero, yo, una persona que sólo sabía hacerse tortillas de jamón para cenar. Curiosamente el criterio de selección para trabajar en aquel pequeño restaurante exigía de todo excepto habilidades en la cocina. Más tarde descubriría porqué.

Dejar el trabajo no fue difícil. Mis jefes (uno de los cuales era mi padre) estaban de acuerdo en que aprender inglés me beneficiaría a mi, y beneficiaría después a la empresa, en caso de que volviese. Últimamente se estaban creando demasiadas tensiones allí, y me empezaban a afectar. Con algún compañeros faltó muy poco para acabar a hostia limpia. Una soleada mañana firmé los papeles y me convertí en un hombre libre.

Continuará…



Que bien escribes
10 marzo 2009, 06:22
Filed under: Personal

Este blog lo suelen leer personas que me conocen personalmente y aunque esto no me haga especial gracia en algunos casos, es así, y la verdad es que al mismo tiempo me da un poco igual también porque no tengo nada que ocultar a nadie (creo).

Últimamente algunas de esas personas que normalmente me leen y me conocen me han dicho que escribo bien, que les gusta el blog y que creen que se me da bien, lo cual no voy a negar que me enorgullece un poquito, pero… Lo siento, no estoy para nada de acuerdo.

Lo que pienso cuando me dicen esto es “no es que escriba bien, es que simplemente escribo”. Quiero decir que bajo un punto de vista objetivo mi técnica y mi redacción a la hora de escribir dista mucho de ser buena. No hay que confundir escribir bien, con simplemente escribir. Estoy seguro de que todas las personas que me lo han comentado, si les diese por escribir un blog lo harían seguramente igual o mejor que yo. Lo que pasa es que nadie se ha puesto a ello.

Creo que hoy en día escribir por placer es algo muy minoritario, inusual, casi diría que anecdótico. Y es normal que al leer un blog personal como este de la sensación de que este bien escrito, quizás porque conoces al autor y el veredicto sea un poco imparcial. Lo que si es cierto es que desde que escribo he notado una notable mejora en mis faltas de ortografía, que modestia aparte ya eran pocas de por si, así que algo de positivo parece que tiene todo esto. Pero de ahí, a escribir bien va un trecho señores.

Si lo que se quiere es ver un blog donde realmente se escribe bien, podéis ver este por ejemplo, de lo mejorcito técnicamente hablando. Las diferencias con mis textos son evidentes, casi diría que vergonzantes, por lo que por favor, no me digáis que escribo bien. Todavía me queda mucho por aprender (y por ofrecer).



Regalos a los ricos
9 marzo 2009, 04:13
Filed under: Personal

¡Ale chaval! ¡A ver si no te matas!

¡Ale chaval! ¡A ver si no te matas!

Me apetece comentar un hecho tan común como desde mi punto de vista, absurdo. Me refiero a la gente, al populacho o a la muchedumbre que se agolpa en las vallas de protección desde primera hora de la mañana cuando hay una visita de la Familia Real Española (a.k.a. vivo como dios a vuestra costa).

Me sorprende como pierden el culo por darle a los campechanos monarcas una morcilla, unas botellas de vino, una ristra de chorizo, un jamón o cualquier otro producto típico de la zona. 

Lanzo unas preguntas, a ver si alguien me las sabe responder:

¿Creen que les hacen un favor? ¿Creen que les hace falta? ¿Creen que se lo van a comer? ¿Creen realmente que les descubren algo nuevo que no hayan probado ya? 

Parece ser que nadie les ha dicho a esta gente que si se lo come el escolta se pueden considerar afortunados, normalmente tan ricos productos acabarán en el contenedor de los orgánicos.

También me sorprende cuando se oye hablar de que a tal o cual futbolista no le dejan pagar en los mejores restaurantes, le regalan toda la ropa o que directamente los patrocinadores les regalan un cochazo by the face (en estos casos es por imagen más que otra cosa).

Esto es aplicable tanto a realeza, como a futbolistas, políticos, toreros o cualquier celebridad o personaje que gana más al mes de lo que nosotros ganaremos en toda nuestra vida haciendo 12 horas diarias en un miserable y mal pagado trabajo.

No sé, era simplemente una duda que tenía.



Resumir tu vida en tres minutos
6 marzo 2009, 08:00
Filed under: Personal

El fin de semana pasado fueron las fiestas de Calahorra, dos días en los que se transforma el pueblo y deja de ser una aburrida ciudad más de la ribera del Ebro para convertirse en un lugar de fiesta y desenfreno. Es como presionar un gran botón de pause que detiene momentáneamente la rutina diaria durante dos días, para rendir pleitesía al alcohol y a la juerga.

Yo como buen calagurritano allí que me fui, pedí vacaciones en el trabajo y llegué justo para el chupinazo de rigor. Me encantan las fiestas de mi pueblo (a quien no), me gusta estar con los amigos de toda la vida y me gusta que no tengan que trabajar durante estos días para poder estar con todos ellos. Pero si algo me gusta especialmente es volver a ver a todos esos amigos y conocidos que como yo, por una u otra razón, viven desde hace algún tiempo fuera de Calahorra.

A los amigos de cuadrilla los ves nada más llegar, pero a los conocidos siempre, y repito siempre, te los encuentras en la zona de bares. Básicamente porque durante las fiestas la vida se resume en salir de juerga para llegar por la mañana a casa y dormir, te levantas a la hora de cenar y vuelves a salir hasta la mañana siguiente. Y así durante dos días en invierno y siete en verano (esas si que son duras).

Siempre sucede más o menos igual, estás (intentando) echar unos tragos con los colegas en uno de los atestados bares de la ronda cuando de pronto alguien te da una palmada en el hombro, o entre la espesa cortina de humo del bar te saluda alguien, esa persona que hacía tanto que no veías. También puede ser que tu les veas a ellos entre la muchedumbre pero sea físicamente imposible estirar un brazo para llamar su atención, bueno, no pasa nada, cuando salgas a la calle ya le verás.

Si se alinean los astros, las corrientes de humanidad apretujada te lo permiten, y consigues pararte a hablar con el/la amiga en cuestión, aún queda lo más difícil. Normalmente los conocidos que estudian fuera vuelven al pueblo en ciclos de unos tres meses, por lo que no es complicado seguir sus movimientos con una cierta periodicidad. Esos son la mayoría y no te lleva más de cinco o seis minutos ponerte al día. Bien.

Pero siempre hay gente que por lo que sea, puede que no hayas visto desde hace un año o dos. Hay es cuando te los encuentras en un bar con la música a un volumen brutal, tu garganta castigada por los hielos de las decenas de cubatas bebidos y los miles de cigarrillos fumados, además de la gente empujando y gritando también para hablar con el de al lado. Estrés. Tras los abrazos y las sonrisas llega la pregunta:

– ¿Que vida llevas? Me dijeron que ya no vives aquí.

Ahí es cuando tienes que tragar saliva. Debes resumir tu vida en los tres últimos años (en mi caso el tiempo que llevo fuera) en escasos tres minutos, gritando y gesticulando lo más claramente que puedas para que tu interlocutor no ponga cara de no entender y pregunte ¡¿Que?! Que suele ser lo normal, y repetir ooootra vez todo. Mi respuesta tipo para estos casos es:

– Me fui a Inglaterra un año y después al Pirineo a vivir, donde llevo ya dos.

Con esta respuesta mato la curiosidad y además dejo que ya me pregunten sobre la parte que más interese al colega de turno. Unos cuatro o cinco minutos después la conversación llega a su fin en la mayoría de los casos, y si no, hay que cortar por lo sano y decir:

– Oye, te dejo, luego si eso te veo afuera y seguimos.

– Vale vale (gesto de OK con la mano)

De buena gana aceptaremos las dos partes si todavía queremos conservar la poca voz que nos queda en los días siguientes. En fin, son rutinas que siempre se dan igual, y que sigan por muchos años más.



Con la iglesia hemos topado
5 marzo 2009, 10:41
Filed under: Internet, Personal

Seguro que a estas alturas todos hemos leído, visto o escuchado la última subnormalidad de la iglesia católica italiana. Me refiero a lo que han denominado como el ayuno tecnológico en Cuaresma, semejante tontería no podía venir de otro sitio. Aparte de conseguir que los periódicos y televisiones se froten las manos con esta noticia, vamos a ver de que va el tema.

Si hasta ahora no se podía comer carne en Cuaresma según la tradición, resulta que el otro día se debieron de reunir los responsables de comunicación e ideología de la diócesis de Módena (excelente vinagre por otra parte) para decidir cual sería su próxima cagada en pos del ateísmo total de la humanidad. Y decidieron que lo más lógico era recomendar una abstinencia tecnológica, del tipo no usar nada que sea movido por la electricidad. Y mucho menos internet, no vaya a ser que nos de por pensar en Cuaresma y la tengamos.

Los argumentos esgrimidos son que las tecnologías actuales, móviles e internet principalmente aunque también electrodomésticos clásicos, son un inspirador de violencia y criminalidad para la población. Me parece muy lógico recomendar el no uso de herramientas como la Wikipedia, los millones de blogs con cosas interesantes que leer, el correo electrónico que tantos árboles salva al año, a la cultura de todo el mundo, los diarios digitales con información de última hora, etc, etc.

Seguramente sea yo el pecador por escribir un blog en mi tiempo libre, en vez de estar en el bar fumando y echando unas cervezas (que tampoco se esta mal). No si bien mirado parece que van a tener razón, a ver si de tanto escribir en internet y cultivar mis aficiones, voy a acabar matando a mi novia con un cenicero. Desde aquí les animo a que sigan promoviendo este tipo de iniciativas, a este paso en menos de 200 años desaparecen fijo. En fin, si es que esta gente es cosa del pasado.

P.D. El ritmo de publicación vuelve a la irregular normalidad que siempre me ha caracterizado, pido disculpas por la poca verguenza de no contestar ni siquiera a los comentarios pero estoy de vacaciones hasta el lunes.



Un regalo original y geek
28 febrero 2009, 21:37
Filed under: Internet, Personal

Cuando tengo que hacer un regalo para un cumpleaños, busco el equilibrio entre utilidad y originalidad. Resulta que fue el cumpleaños de mi tía Ana, que se de buena tinta que le gustan mucho los pendientes, y unos días después repasando los feeds en GReader me encuentro con esto.

Obviamente no lo dudé ni un instante y por un muy módico precio me hice con unos. Mi novia me dijo que eran una frikada y que no le iban a gustar, pero ella no cuenta con que mi tía es una reciente maquera y además adicta (como yo) a ver series y pelis en si iPod Touch. Si además de eso te gusta coleccionar pendientes originales, no se me ocurría mejor regalo.

Estaba claro que le iban a gustar y bueno, la verdad es que le han encantado. Me siento muy bien cuando encuentro algo para regalar y se de antemano que doy en el clavo. He de decir que Barb Feldman, la creadora, además de hacer a mano estas joyitas, tuvo el detalle de enviar junto con los pendientes una nota manuscrita agradeciendo la compra y deseando que la persona que reciba estos pendientes los disfrute.

Thanks! I hope whoever gets these enjoys them! Best, Barb. Gracias!

Thanks! I hope whoever gets these enjoys them! Best, Barb. Gracias!

Todo un detalle bajo mi punto de vista, incluso con agradecimiento en castellano (al comprobar que se tenían que enviar a España supongo). Al ver estas cosas pienso en cuando te dejas una barbaridad de dinero en cualquier compra y encima te tratan como si molestases. Después de todo no cuesta tanto quedar bien con el cliente. Un 10 para Barb Feldman.

P.D. Mensaje para Ana. Se que leerás esto así que no pinches el enlace de arriba para no ver el precio.



La música de tu vida Vol.2
18 febrero 2009, 06:21
Filed under: Música, Personal

Hay canciones que con sólo escucharlas son capaces de transportarte a otros lugares y a otros tiempos. Quien más quien menos guardamos en un rinconcito de nuestro interior esa canción tan especial que nos acompañó e hizo de banda sonora durante un verano. Puede que en el resto de la gente no provoque ninguna emoción, y es normal que pase desapercibida. Pero algo muy fuerte se nos activa en nuestra psique cuando la escuchamos al cabo de un tiempo.

Como si de un tenso resorte esperando pacientemente ser liberado se tratase, los recuerdos se disparan y las emociones surgen de nuevo al escuchar esa melodía. Son sólo necesarios los primeros acordes para que nuestro subconsciente remueva esas vivencias casi olvidadas y nos las traiga rápidamente de vuelta, frescas y vivas  como aquellos días, como si no hubiese pasado el tiempo. Pero ha pasado.

Son recuerdos de lugares, de personas, de momentos. Son olores, sabores, sensaciones, reuniones con amigos, largas noches de verano, gente a la que apenas empezabas a conocer…

Son recuerdos muy reales, una realidad tan lúcida, que es capaz de herir. Vienen a tu mente como un puzzle revuelto, pequeñas piezas que representan pequeños sucesos, desordenados pero al mismo tiempo conectados. Apenas se distingue conexión entre ellos, pero la hay. Parece que no ha pasado el tiempo, pero ha pasado, vaya que si ha pasado.

Aquel verano de 2007 se puede resumir en una sola canción. Al observador externo no le provocará ninguna sensación, no hará un nudo en su estómago, no erizará los pelos de su cuerpo. Pero esa es la gracia de estas canciones condensarecuerdos, que cada uno las interpreta a su manera.

Este hipnótico temazo de Tremendo sonó incansablemente una y otra vez durante todo el verano, en el iPod, en el coche, en casa, en mi cabeza…

Disfrútalo