Gohaninengland


In memoriam
26 Junio 2009, 02:13
Archivado en: Música

Imagino que a todos, quien más quien menos,  nos ha impactado la noticia. Un poco de música antes de que empiecen las ostias por la herencia.



Vaya, ya ha pasado un año…
21 Junio 2009, 23:33
Archivado en: Internet, Personal

Tenía dos opciones: poner la típica foto de tarta de cumpleaños con una vela o escribir un post peñazo. Los que paren de vez en cuando por aquí ya imaginarán la opción escogida…

Realmente ocurrió el pasado 16 de junio, pero me he acordado súbitamente esta tarde. Es curioso, debe de haber una relación directa entre tener una resaca antológica y recordar fechas importantes, porque sólo en domingo me acuerdo de los cumpleaños, las citas y demás efemérides reseñables, curioso e inquietante a partes iguales. Sigamos.

Hace ya un año que este blog fue parido, en difíciles circunstancias todo hay que decirlo. Un año y medio leyendo otros blogs provocó que me empezase a hacer preguntas a mi mismo. ¿Y si creo un blog? Naaa, no funcionaría, hace falta constancia, hay que saber escribir y sobre hay que tener cosas que contar, mejor que lo hagan otros. Pero poco a poco la idea fue madurando, de vez en cuando incluso visitaba la página de wordpress y rellenaba la mitad del formulario para crear uno, pero siempre acababa desechando la idea, faltaba poco sí, pero todavía no me había convencido a mi mismo de poder acometer con garantías semejante desafío a la vagueza (que me caracteriza).

Hasta que llegó el día en el que me decidí, no fue difícil, no dolió. Cuando uno empieza un blog, y más uno como este de tipo personal,  no sabe muy bien hacia donde va, te sientes un poco perdido. Eres consciente de que has abierto una pequeña ventana hacia tu mundo interior, una ventana en la que muchos se asomarán a cotillear, otros si hay suerte incluso te dejarán su opinión escrita en una incorpórea nota electrónica debajo del felpudo. En tu mano queda ahora decidir hasta donde vas a dejar entrar a la gente a husmear en el. Fantaseaba con miles de visitas diarias, premios al blog revelación del año o incluso de la década, centenares de comentarios, fama, fiestas en la mansión Playboy con Enrique Dans y demás gilipolleces. Pero pronto vendría el choque con la realidad. Si dicen que la fama cuesta, las visitas ni te cuento.

Los primeros post son más bien lamentables, es normal, es el peaje que hay que pagar por aprender, no hay que preocuparse. Desde junio hasta diciembre  fue algo muy experimental e irregular, pero había algo en esos (poquísimos) correos que llegaban anunciando un nuevo comentario que te provocaba un gran subidón y una satisfacción, a partes iguales también. Pero seguía faltando algo, algo que me hiciese sentir realmente orgulloso de lo que escribía y a la vez me animase a seguir haciéndolo. Un día, buscando la fórmula definitiva,  reflexioné y me pregunté a mi mismo ¿Cuales son los post que más te gusta leer en otros blogs? La conclusión fue que amaba los post personales, esos que vas degustando poco a poco mientras lees, ni muy cortos ni exageradamente largos, pero sobre todo sinceros, y a ser posible con chicha. No había más que hablar, acababa de sentar las bases sobre las que construir a partir de ese momento.

La nueva política de publicación comenzó, y llegaron post más trabajados, íntimos y personales. Con ellos también llegaron las visitas y los comentaristas, porque si algo nos gusta por encima de todo es cotillear y conocer detalles de la vida de otros. Pero sobre todo, llegó la satisfacción del trabajo bien hecho y de descubrir el escenario en el que me sentía más cómodo a la hora de escribir. Al poco el análisis en aprendeseducción, que fue el primer reconocimiento de verdad hasta ese momento, y en parte culpable de que haya seguido escribiendo porque sin el apoyo mostrado hubiese habido muchas probabilidades de flaquear y dejarlo todo en aquellos momentos de duda y desgana.

Y llegamos a la época actual, en la que ya no me pongo metas para escribir, si hay inspiración se escribe, si no, no. En esta evolución lenta y segura he ido eliminando progresivamente el uso de videos incrustados e imágenes en los post, dando importancia y prioridad al texto por encima de cualquier otra cosa. El estilo y la forma de hacer las cosas sólo se definen a base de probar y probar, después el tiempo va poniendo las cosas en sus sitio, y no se suele equivocar. Sobre todo quiero agradecer a los comentaristas, habituales o no, porque la vuestra es una labor en dos direcciones, primero por añadir debate, aportar opinión y datos, y segundo porque animáis al que escribe a no defraudar ni abandonar. Mis más sinceras gracias por seguir ahí.

Por último y para terminar con este post de cumpleaños/repaso/retrospectiva/agradecimientos, una curiosidad, este es el post que más visitas recibe con increíble diferencia desde que empecé con esto, con palabras clave del tipo fotolog de chicos guapos sin camisa, chicas sexis follando y chicas fotolog muy sexys, y que demuestra una vez más que “internet is for porn”. Hasta el año que viene.



Hello there!
15 Junio 2009, 09:42
Archivado en: Internet, Personal

¡Vaya! Para cuando me he dado cuenta han pasado ya veinte días sin actualizar el blog, una barbaridad oiga. Podría esgrimir argumentos baratos (y falsos) del tipo “es que he estado muy ocupado...” o el típico “es que necesitaba desconectar un poco de esto de internet“. Mentira. Si no he escrito hasta ahora es porque soy un vago sin remedio, fijaos hasta que punto soy vago que por no escribir ni siquiera he respondido a varios comentarios que han ido llegando mientras me ausenté, y eso que para mí lo de responder a una persona que se ha molestado en escribir un comentario es de lo más sagrado, que conste. Pero bueno, en fin, que queréis que os diga, mejor ser sincero.

No creáis que no he hecho cosas estos días, no. A principios de mes me fui junto con dos amigos a pasar cuatro días a Dublín, lo pasamos genial. Fue un viaje en el que desde un primer momento quedó muy clara cual iba a ser la filosofía del viaje: disfrutar lo máximo gastando lo mínimo. Y vaya que si lo conseguimos. Hacía mucho que no viajaba así, con amigos y sin importar realmente adonde fuésemos, porque sólo el hecho de estar con ellos era lo que realmente valía la pena. Hablamos de muchas cosas, pero sobre todo tratamos y profundizamos el tema de los escalafones sociales y lo que los rodea, puede que no se entienda al principio pero prometo un post sobre ello en breve. La verdad es que daría igual haber ido a otro sitio, las risas nos las hubiésemos echado igual.

Por otro lado, y volviendo al tema del blog, noto últimamente que me autoexijo demasiado a la hora de escribir un post. He llegado en los últimos días a tener varios borradores de post muy válidos, trabajados y revisados, pero que al final no he decidido publicar porque por una u otra razón me daba la sensación de que no estaban a la altura. ¿Pero a la altura de qué?, diréis. Pues no lo sé muy bien la verdad, porque en otra época los hubiese publicado sin dudarlo un instante, pero hoy día me he convertido en un maldito cabrón demasiado exigente conmigo mismo y me pongo el listón demasiado alto en este aspecto. Esto tiene su lado bueno y su lado malo para vosotros, los que lo leéis. El bueno es que cuando veáis un post nuevo querrá decir que es algo que ha sido escrito con cuidado, con mimo, con detalle y exactitud, ceñido estrictamente a las normas de estilo del blog (esto último es una gilipollez, pero me gusta como suena), y que ha pasado todos los controles de calidad cual hamburguesa de McDonald’s. La parte mala es que el número y frecuencia de los post se reduce, en algunos casos dramáticamente como en estos últimos veinte días, pero es el precio a pagar por un producto elaborado y de calidad.

Cuando empecé con el blog no tenía muy claro cual era el fin de todo esto, supongo que nadie lo sabe al principio y yo no fui una excepción. Tras varios meses he comprobado que me siento mucho mejor escribiendo un tocho de post cada 2-3 días, sobre algo reflexivo, más profundo por decirlo de alguna manera, que varios post al día de escaso valor que acabarían por aburrir al personal, y no es plan. No es que no me guste esa manera en concreto de mantener vivo un blog, de hecho la valoro bastante, me parece encomiable la labor de gente como Nesta, Marc, Aloisius, personas que pueden actualizar varias veces al día sin perder comba y casi diría que sin despeinarse, a mi personalmente me resultaría imposible. En mi caso particular vengo observando que el mundo de los blogs guarda mucho paralelismo con la vida, al principio nada más nacer un blog es torpe e inquieto, tiene ganas de descubrir un nuevo mundo y se publica sobre esto y aquello sin un patrón definido, un poco a lo loco. Después llega la adolescencia bloguera, ya conoces el escenario en el que te mueves y tienes ganas de gritar al mundo tu forma de ser y de pensar, lo cual se traduce en un torrente de post llenos de energía y experimentación, ya no es como al principio, ya controlas más la situación y esa confianza te anima a publicar y publicar sin parar, un auténtico frenesí, todo es efímero.

Y finalmente llega la madurez, la experiencia, la calma, el gusto por las cosas bien hechas. Da igual que tu blog tenga tan sólo nueve o diez meses, el tiempo es un factor muy moldeable en este mundo 2.0 y tú eres el que decides cuando pasar de una época a otra, normalmente al contrario que en la vida real. En este momento llegan los post más íntimos y personales, ya no tienes que esforzarte en correr a la par de la vorágine que te rodea, tú manejas ahora el tempo y te gusta. En esta edad bloguera es en la que me encuentro ahora mismo. Ya no vivo pendiente de las visitas entrantes, ni de el determinado éxito o fracaso de algún post, ya hace tiempo que dejé de mirar cada dos o tres horas el correo por si llegaba algún mail anunciando un nuevo comentario. Es por todo esto que ahora escribiré cuando realmente tenga algo que decir, y hasta ese momento lo único que se sabrá de mí será por mis comentarios en otros blogs o en las respuestas a los mismos aquí.

Se de sobra que no es necesario escribir todo esto pero me gusta tratar estos temas porque seguramente todos lo hemos pensado alguna vez. Probablemente en el 98% de los casos este blog no deja de ser una suscripción RSS como otra cualquiera, que si publica algo se lee y si vale la pena incluso se comenta, y si no, a otra cosa. Por suerte también se de sobra que hay un pequeño grupo de gente que nunca falla y no duda en comentar cuando se publica algo por aquí, si no fuera por ellos seguramente estas reflexiones de corto alcance nunca se verían animadas a salir de mi cabeza para acabar aquí. Gracias.



Y por fin, el tercero de tres
28 Mayo 2009, 00:50
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El broche de oro a una temporada única, gracias.

El broche de oro a una temporada única, gracias.

Triplete histórico, el mejor juego de Europa, el mejor entrenador debutante de la historia, el mejor club del mundo, la ansiada Champions de Henry, la consagración de Iniesta, Busquets, Piqué y Messi, el triunfo del fútbol de calidad, el hundimiento del Madrid. No se puede pedir más este año.



Mi primera vez
25 Mayo 2009, 04:31
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Cuando pienso en los primeros años de esta década me inunda una mezcla de nostalgia y cercanía, sensación de algo reciente, algo que acaba de ocurrir. Era noviembre de 2001, se podía decir que el invierno se nos echaba encima, la gente hacía semanas que había guardado la ropa de verano y el World Trade Center seguía humeando. Parece que fue ayer y sin embargo han pasado 8 años, no ha habido cortes en la línea temporal, aunque mirado en detalle los haya habido, es como si todo hubiera sido muy continuísta, una suave evolución por llamarlo de alguna manera. Es curioso porque si pienso en sucesos relevantes de años como 1999 ó 1998 la brecha que me separa de la época actual se hace muy evidente. En cambio cuando pienso en las cosas que he vivido desde el verano del 2000 hasta hoy día es extraño, pero lo veo muy cercano en el tiempo. Es como si el solo hecho de formar parte del siglo XXI hace que esas experiencias sean atemporales, el recuerdo está muy vivo. Aunque todo cambia notablemente al ver las fotos de entonces, efectivamente ha pasado el tiempo, ya no somos aquellos niñatos imberbes e ingenuos.

Dicen que aquellos aviones estrellándose en Manhattan una templada mañana de septiembre marcaron el inicio del nuevo siglo, el verdadero inicio. A mí aquello me pareció una pelea con globos de agua en comparación con lo que viví los meses antes.

Todos hemos tenido nuestro primer amor, ese que se vive con fuerza, con pasión, con energía y rebeldía. Es el momento de estrenar nuevos sentimientos, desde pequeño te decían que tarde o temprano ocurriría y  joder, estaba ocurriendo. Nuevas emociones que hacen que todo a tu alrededor se derrumbe y se reconstruya con una rapidez pasmosa. Puede que el hecho de enamorarme de verdad por primera vez significase en mí un antes y un después, la brecha entre el siglo XX y el XXI sobre la que escribía antes. Desgraciadamente aquel flechazo no fue correspondido, lo cual hace de una bonita experiencia el peor de los infiernos para un joven desorientado, inseguro e inexperto. La suma adolescencia + primer amor + rechazo arroja un resultado que oscila entre lo traumático y lo catastrófico la mayoría de las veces, el mundo se hace demasiado pequeño a tu alrededor y el dolor de estómago por la ansiedad de ver a esa persona se convierte en algo cotidiano, parece que lleve toda la vida contigo.

Ella no era la más guapa, aunque era muy guapa. No tenía un físico envidiable, pero lo resolvía con maestría. Simplemente era la chica adecuada en el momento idóneo, esa que llega justo a tiempo postulándose como la perfecta candidata a rellenar un hueco de cariño que necesitaba ser cubierto. Siempre he creído que a la hora de sentirte atracción por otra persona el físico es un 30% y la personalidad otro 30%, mientras que las necesidades afectivas de la persona hacen el 40% restante.

Recuerdo que llevaba varios días viéndola transitar por la plaza, aquella en la que aprendimos a hacer todo lo que nuestros mayores nos prohibían. La primera impresión fue de indiferencia, de premeditada indiferencia más bien, ya que su sola presencia ya me incomodaba. Ella conocía de vista a alguno de mis amigos y de vez en cuando la veía hablar con ellos, aquello me ponía nervioso, así que procuraba alejarme cuando se daba la situación, sí, a veces soy un miedica. A las dos o tres semanas dio la casualidad de que me encontraba sentado yo solo en unas escaleras cercanas, probablemente esperando a algún amigo mientras escuchaba en mi walkman una vieja cinta de Manu Chao. De pronto mis fosas nasales detectaron algo inusual, era un perfume delicioso, hipnotizante podría decir, una fragancia dulce y fresca, sin duda no venía de ninguno de los amigos a los que esperaba. Giré mi cabeza tratando de averiguar la procedencia y… casi se me caen los huevos al suelo cuando veo que aquella chica tan mona se estaba sentando a mi lado, no sólo eso, sino que me estaba mirando directamente a mí (¡a mí!) y además estaba sonriendo, vaya sonrisa, nunca había visto sonreir a una chica de esa manera, o al menos nunca me había fijado. Sonreía con soltura y gracia,  con personalidad, su sola sonrisa podía convertir en piedra al que la mirase fíjamente. En aquel momento pensé en huir, si no lo hice fue por que a mí ya me había paralizado.

Me preguntó que que estaba escuchando. Le dije que Manu Chao. ¿¿Manu qué?? ¿Me dejas ver a que suena? Le tendí mi mano y ella cogió suavemente mis andrajosos cascos Sony rozándome involuntariamente la mano. Aquel momento, pese a lo vulgar del hecho, estuvo rodeado de una enorme tensión sexual, magia y miedo, miedo que aún hoy después de tanto tiempo todavía me pone la piel de gallina. Definitivamente me había enamorado, y además en un tiempo récord, ya no había marcha atrás. Los días posteriores nos fuimos conociendo poco a poco, cada día me gustaba más y ella por supuesto se daba cuenta (la policía no es tonta). Llegamos a tener una muy buena relación, muy cercana, pero nada más. Fue un verano largo e intenso, aunque infructuoso. Nunca llegué a saber realmente lo que sintió por mí, su comportamiento me recuerdaba al de Juliet Burke. Durante aquellos días lo típico, falta de apetito, insomnio, la cabeza en otra parte, pensamientos idealistas y ñoños, etc…

Lo pasé realmente mal durante muchos meses pero el tiempo acaba curando cualquier herida, y ahora cuando pienso en ella no puedo evitar sonreir para mí mismo pensando en lo cegado que estaba. Con la perspectiva que da el tiempo veo que lo único que me pasó fue que tuve un SMA de caballo, también conocido como pagafantismo terminal. Hace algún tiempo que no nos vemos, ella tiene desde hace años a su novio (un buen chaval) y yo a mi novia (mejor chavala), además yo ya no vivo allí y si la veo en alguna de mis visitas hablamos normalmente, como personas adultas que somos ya. Incluso en ocasiones nos reímos de las tonterías que solíamos hacer en aquellos tiempos, aunque las tonterías las hiciera yo mayormente, tonto que es uno oiga. Es probable que ella nunca lea este post, y en cierta manera lo prefiero, no iba a descubrir nada que no supiese.

Aquel verano terminó, no así el dolor y la ansiedad de no tenerla a mi lado, que duró bastante más tiempo. Afortunadamente una canción sirvió de bálsamo durante aquellas semanas de desazón, cada vez que la escucho viajo automáticamente 8 años atrás. Por suerte la música es algo que no te rechaza.

No Use For a Name “Coming too close”



El segundo de tres
17 Mayo 2009, 01:02
Archivado en: Personal
Gracias Real Madrid, sin vosotros nunca lo hubiésemos conseguido.

Gracias Real Madrid, sin vosotros nunca lo hubiésemos conseguido.



The Incident (campana y se acabó)
15 Mayo 2009, 10:00
Archivado en: Series

100% SPOILERS FREE (No como en El Hormiguero)

Bueno, ya está, ya pasó. Ahora que ya me había acostumbrado a mi sesión semanal de taquicardias va y se acaba, que vida más perra. He de reconocer que esta quinta temporada ha sido la que más rápido se me ha pasado, parece que hayan sido unas pocas semanas pero cuando me he dado cuenta ya han pasado tres meses y medio desde la premiere.

¿Un balance en general? Ha sido la mejor temporada de Lost, punto y pelota. Así de rotundo. No hay discusión. Ha tenido de todo, amor, dolor, alegría, tristeza, emoción, frikerío, sci-fi, mitología, tiros, sangre, mucho John Locke, mucho Benjamin Linus y mucho Richard Alpert, mucho Faraday, algo de Widmore y bastante Sawyer , vamos, lo que viene a ser un temporadón.

La cuarta temporada también fue muy buena, sí, pero eso era porque todavía no habían rodado la quinta. Aunque ahora que lo pienso la tercera también me pareció lo máximo hasta que rodaron la cuarta, mmmm, que curioso es esto…

Me da la sensación de que para este año han decidido alimentarnos exclusivamente a nosotros, los adictos a la serie, que reclamábamos respuestas a cualquier precio y nos habíamos dejado las manos sin uñas. respuestas ha habido a cascoporro, demasiadas a mi gusto, pero eso lo explicaré un poco más abajo. Esta temporada ha bajado la audiencia, pero es algo normal en esta serie, se nota que internet se impone a la hora de la distribución. Además la gente que empiece a verla ahora como vea un capítulo de esta temporada va a pensar que es una maldita locura sin sentido (This is insane!), y claro, eso no fideliza espectadores nuevos.

Me gustaría saber si en las líneas generales que tienen los guionistas sobre hacia dónde va la serie, ya tenían pensado este rumbo y esta serie de acontecimientos. O si por el contrario al ver que las audiencias estaban en ligero declive, han decidido avivar el fuego de los fans y poner toda la carne en el asador. Sea lo que sea han conseguido revalidar el título de la mejor serie de la historia en mi microuniverso interior de ficción televisiva actual, y van…

La historia ha quedado en un lugar complicado pero muy abierto si lo comparamos con otras season finales. Una vez más ha sido un puñetazo en la cara del espectador, un final desencaja-mandíbulas pero más madurado, más sopesado. Buena culpa de esto la tienen las ingentes cantidades de información que nos han dado durante esta temporada, información que en otras temporadas soltaban con cuentagotas, afortunadamente esta vez abrieron el grifo a tope.

Me quedo con la reflexión de si hubiese sido mejor guardarse un poco los detalles sobre la mitología isleña, Richard Alpert y la D.I. Recuerdo en el pasado el revuelo que se formaba cuando simplemente se insinuaba alguna pequeña migaja de información sobre la D.I. o Los Otros, miles de teorías, especulaciones y divagaciones, foros en los que se debatía fogosamente acerca de la implicación de los personajes en las tramas y misterios. En cambio en esta temporada todo ese torrente de información ha acabado por empacharme en algunos momentos, que no, que no me quejo, pero ya se sabe que es mucho mejor, y elegante incluso, insinuar un poco y dejar que el espectador imagine el resto a enseñarlo todo y que pierda la magia y el misterio. Algo así como la diferencia entre el cine erótico y el porno.

¿Y ahora que? Pues ahora a esperar ocho meses sin leer spoilers de rodaje y a buscar  pequeños snacks en forma de otras series para pasar el rato, porque si estás leyendo esto y has llegado hasta aquí, sabrás que no hay nada igual a Lost.

P.D. Mientras reviso el post me voy acordando a flashes de los últimos segundos del episodio final, madre mía, nadie sabe lo que nos espera.



El primero de tres
14 Mayo 2009, 11:47
Archivado en: Personal

Lo mejor está por venir todavía.

Lo mejor está por venir todavía.



Sentado en el banquillo de los acusados
4 Mayo 2009, 00:47
Archivado en: Personal

Hoy me he sentado por primera vez en el banquillo de los acusados. He sido interrogado por una fiscal y por mi abogado. Y el juez me ha mirado de arriba a abajo varias veces. Os estaréis preguntando ¿pero que ha hecho este angelito? Si tiene cara de no haber roto nunca un plato… Bueno, la verdad es que hace unos tres años y pico sí que rompí un plato, pero no era uno de los de la vajilla buena. Para empezar decir que lo de la justicia en España es de juzgado de guardia (¿que bien traído verdad?), porque no es ni medio normal tener que andar pendientes de citaciones, declaraciones y demás gaitas durante tres años para llegar el día del juicio y estar allí en faena durante unos despreciables 15 min. y después todos a casa. Bueno, pero como os seguiréis preguntando qué es lo que pasó no voy a enrollarme más y paso directamente a lo que interesa, los hechos que se me imputaban, la carnaza.

Hace tres años yo estaba viviendo en mi Calahorra natal, todavía no había salido de allí, aunque no faltaba ya mucho. Abril de 2006, disfrutábamos de una agradable primavera. Durante aquellos días ya empezaba el calorcito, el polen y las mujeres con poca ropa. Cada día apetecía más ir al skatepark a patinar. Voy a aclarar que llamar a esa plaza con columpios “skatepark” me parece demasiado atrevido. Digamos que un día hace muchos años al ayuntamiento se le ocurrió construir un parque para los de los monopatines, y en lugar de eso, construyeron una verdadera aberración. Construyeron una rampa minúscula y prácticamente inservible en resistente hormigón, y no contentos con eso, colocaron en el centro de la plaza una zona columpios con tierra y una fuente que no pintaba nada. Conclusión, la zona de patinar estaba cada dos por tres llena de arena y de niños pequeños correteando inconscientemente esperando ser atropellados por la primera BMX, skater o roller que pasase por allí desprevenido. Ni que decir tiene que ya desde el principio esto fue una fuente inagotable de problemas más o menos graves con los vecinos y ciudadanos, que no entendía porqué no se podían sentar en los bordillos que machaconamente grindábamos.

Así pasaron los años y un buen número de reuniones con el concejal de deportes, donde el pobre hombre debía de alucinar con un grupo de adolescentes imberbes dándole discursos de cómo acometer reformas en aquella plaza día sí, día también. Aquel hombre siempre nos juraba y perjuraba que el dinero para un nuevo skatepark (uno de verdad, se entiende) estaba ya incluido en los presupuestos del siguiente año, pero aquello, a pesar de que lo sabíamos, era una burda mentira para que le dejásemos tranquilo. Un día llegamos a un acuerdo con él para si bien no construir un nuevo skatepark, hacer unas pequeñas reformitas en nuestra amada plaza llena de arena y niños. Nos dió luz verde y raudos y veloces anclamos al suelo nuevas barandillas (de acabado profesional made by me) que mejoraron bastante nuestra calidad de vida en la plaza. Por contrapartida el iluminado concejal acometió otras reformitas por su cuenta y sin consultarnos (¡que desconsiderado!). Al parecer los vecinos llevaban tiempo quejándose de era peligroso andar por los alrededores de la plaza y reclamaban una solución que les protegiese de aquellos vándalos sobre ruedas. ¿Solución? Unas vallas justo encima de la rampa que además de proteger a los (putos) vecinos nos jodía todo por lo que tanto habíamos luchado, nuestro skatepark peligraba más que nunca ante la mano opresora del concejal y sus esbirros los vecinos.

Aquellas vallas nos quitaron las ganas de patinar durante un tiempo a todos. Las vallas eran una putada, pero los tirantes de refuerzo que salían hacia los lados e invadían el balcón de la rampa eran matadores, realmente no podían estar puestos con más mala leche. Protestamos enérgicamente pero nadie nos escuchaba ya, estábamos vendidos, vagábamos por los despachos del ayuntamiento reclamando inútilmente que nos dejaran practicar nuestro deporte favorito. Un día de primavera mientras comía con un compañero de trabajo y amigo patinador, se nos ocurrió la brillante idea de tomarnos la justicia por nuestra mano, a tomar por culo, esa misma tarde íbamos a cortar los tirantes por nosotros mismos, sin pedir pedir permiso a nadie. Planeamos durante un rato la maniobra, teníamos la herramienta necesaria, una sierra radial con disco de corte y un contacto cerca de la plaza donde enchufar un alargador. Decidimos ir vestidos con la ropa de trabajo y a plena luz del día para pasar en cierta manera por trabajadores oficiales en misión oficial. Todo estaba ya planeado.

Al rato después de comer nos pasamos por la plaza y todo estaba en calma, brillaba el sol y no había un alma por las calles. Rápidamente cual comando de operaciones especiales conseguimos una fuente de electricidad (gracias Andrés), y nos pusimos manos a la obra a cortar los tirantes de refuerzo que tanto nos molestaban. Cortamos ambos tirantes y repasamos los cortes para que nadie se cortase accidentalmente, en esas mi amigo entendió que ya que nos poníamos en faena podíamos cortar un par de trozos más de otra valla unos metros más alejada. Entre que lo decidíamos y no, apareció un policía local y nos quedamos mirándolo con cara de bobos mientras se acercaba hacia nosotros. Yo creo que la rapidez de la operación, el personal del ayuntamiento no trabaja con ese ahínco y celeridad, fue lo que nos delató. Nos preguntó que quién nos había dado permiso para cortar eso, y cuando le dijimos que nadie nos lo dio, que lo hacíamos para patinar mejor únicamente la cara que puso fue WTF total. Como es normal nos denunció y nos dijo que ya tendríamos noticias del juzgado, lo que no dijo fue que iban a tardar tanto en los trámites burocrático-judiciales. Pero eso sí, las vallas se quedaron cortadas por lo menos y nosotros patinábamos ya con normalidad.

Tres años después de ese día y después de declarar y acudir a alguna que otra citación, nos informan de la pena que la fiscal pide para nosotros. Ahí va, 1 año de cárcel y 2000 € de multa ¡¿Cómo?! ¡¡¡2000 €!!! ¡¡¡1 año de cárcel!!! ¿Estamos tontos o qué? Por suerte el abogado pudo mover hilos para que por lo menos la cosa no fuese delito y tuviésemos antecedentes durante 5 años. El día del juicio llegó y tras el protocolo previo con togas incluidas (nosotros no evidentemente), nos sentaron en el banquillo de los acusados (momentazo) a explicar nuestras versiones, a saber: lo hicimos por patinar, ya pedimos que nos dejaran quitarlo, no fue vandalismo gratuito, sabíamos lo que hacíamos y dejamos los cortes bien limpios, etc. Después el policía explicó lo que vió y he de decir que se portó bastante bien porque no nos puteó en ningún momento con su declaración, y ayudó bastante a minimizar la gravedad inicial que para la fiscal tenían los hechos. Y bueno, en 15 min. ya habíamos terminado. ¿Sentencia? Pues una multa de 60 € en vez de 2000 € y nada de cárcel. Ufff la sensación de alivio fue brutal, y sobre todo saber que ya no tengo nada pendiente con la justicia. ¿Lo volvería a hacer? No lo sé…



Intrusismo laboral
30 Abril 2009, 03:49
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El intrusismo laboral es una práctica que se pueden observar día a día en el mundo del trabajo, en el mundo de los adultos que me decían cuando era pequeño. Gente que no cuenta con la titulación pertinente y en algunos casos obligatoria, cierra las puertas a otras personas que a base de estudios, esfuerzo y tesón sí la poseen. Es frustrante prepararte duramente para algo y cuando llega el día de buscar un empleo de lo que te gusta y sabes hacer, descubres que hay una persona sin ninguna titulación ocupando un puesto de trabajo al que por formación y cualificación deberías optar, cerrándote así posibilidades de aplicar y desarrollar lo aprendido. Pues bien, yo soy una de esas personas sin titulación usurpando un puesto de trabajo. No estoy cualificado ni tengo ninguna titulación, y sin embargo ahí estoy, dando por culo todos los días y cerrando una puerta a alguien que se lo merecería más.

Cuando llegué al mundo de la hostelería allá por 2006, en los comienzos de lo que sería mi pequeña aventura británica, empecé en la mugrosa cocina de un minúsculo restaurante de pueblo a curtirme como trabajador del sector servicios. Tras unos meses allí (de los cuales tengo pendiente un mega-post de esos en 2 partes) y debido a una decisión que desde allí tomé, mi siguiente destino fue el pirineo aragonés, más concretamente Jaca. Nada me unía a esta pequeña localidad cuando llegué, excepto el hecho de haber pasado alguna vez con el coche en alguna de las excursiones de esquí que solíamos hacer en otros tiempos los colegas y yo. Cuando llegué a Jaca, mi curriculum no era el más atractivo a la hora de seducir al jefe de recursos humanos de turno en pos de una contratación. Pero tenía un elemento clave en la sección de idiomas, nivel de inglés muy alto, más tarde descubrí lo útil que era esto en un país en el que el 95% de la gente no habla otro idioma aparte del castellano y además se enorgullecen de ello.

De estudios ando corto de momento, aunque le estoy poniendo remedio. Cuando llegué a la capital de los pirineos (que bien suena), por recomendación del amigo que me convenció a venir hasta aquí, me decidí a explotar el factor idioma para conseguir un curro en el que no tuviera que mancharme demasiado, no tuviera que hacer más de 8 horas al día y sobre todo no pasar frío a la intemperie (los inviernos aquí son duros, bastante duros). Puestos en faena me preparé algunos curriculums para repartir en los principales hoteles de la zona. Un puesto en un hotel me aseguraba las características que he nombrado antes así que tenía claro cual era mi objetivo. Después de alguna que otra entrevista fallida conseguí una cita con la directora de RRHH de un importante complejo hotelero que se estaba construyendo en el antiguo Balneario de Panticosa. Me preparé un poco el discursito ya que era uno de los últimos cartuchos que me quedaban por quemar en la zona, si éste fallaba las cosas se iban a empezar a poner feas, y necesitaba un trabajo más pronto que tarde.

Llegué puntual y me hicieron esperar un buen rato, cosa que me revienta. El lugar era idílico, nieve por todos los lados, aire puro, coches de alta gama en el aparcamiento y hoteles de vanguardistas formas. Se notaba que el dinero fluía con facilidad allí. Una vez me recibieron estuve hablando con una de las responsables, una mujer de aspecto serio y profesional de unos 35 años. Me preguntó quién era, dónde había trabajado antes, y sobre todo dónde quería entrar a trabajar con ellos. En un rayo de lucidez se me ocurrió decirle que por mis características el puesto indicado para mí era la recepción del hotel, ya sabes, por lo del dominio de los idiomas y mi buena presencia. Aquella mujer me dijo que sin estudios en turismo no podría entrar en la recepción, pero que casualmente había una vacante para mozo de equipajes para el recientemente abierto hotel de 5 estrellas, el botones para entendernos. Le dije que por el momento aquello podría valer, aunque en mi interior estaba pellizcándome para comprobar que no estaba soñando. Ella me dijo que en el futuro y viendo mi cómo trabajaba se podría contemplar la posibilidad de un ascenso a recepción, le dije que me parecía bien, bueno, realmente me parecía muy muy bien. Me fuí de allí con un contrato prácticamente firmado y oficio completamente nuevo que desarrollar, y del que no tenía ni idea hasta el momento.

Los inicios no fueron para nada duros, por primera vez en mi vida trabajaba con traje y corbata. Pensaba en el día en que me viese mi madre vestido de esa guisa, se le iba a caer la baba a la buena mujer. Los compañeros me recibieron con los brazos abiertos, y la verdad es que me sentí muy a gusto desde el primer momento. Mi trabajo consistía básicamente en aparcar coches de lujo en su mayoría (algún tastarro también aparqué no os creáis), subir bolsos de Louis Vuitton a las habitaciones, recibir suculentas propinas e ir a ligotear con las chicas que habitaban la planta inferior a la entrada, el Spa. Ni en mis mejores sueños me había imaginado un escenario parecido, y encima tenía la posibilidad de ir a esquiar los días libres, ¿que más quería?

El tiempo fue pasando y tras año y medio ya algo cansado de aparcar los coches de pijos, empresarios y demás gente de poder, empecé a pedir mi ascenso. Dí bastante la coña, tuve que ejercer presiones y mover hilos, hasta que a base de insistir a mis superiores, éstos me ofrecieron la posibilidad de promocionar a ayudante de recepción. Es básicamente lo mismo que un recepcionista, pero sin cobrar tanto, y ya sabéis lo que les gusta a los jefes la gente que hace el mismo trabajo pero por la mitad de sueldo, para ellos es orgásmico. Obviamente acepté la oferta, y hoy día es a lo que me dedico desde hace ya casi un año. Sin título, sin estudios, sin formación, pero con actitud positiva y ganas de aprender. Trabajo a diario codo con codo con compañeros que tienen su licenciatura de turismo, el que aquí escribe está terminando la ESO por las tardes en estos momentos.

Y porque escribo ahora este peñazo os preguntaréis. No es para que veáis lo lejos que se puede llegar sin tener ni puta idea de nada, no, aunque a mí me vale como ejemplo. Lo cuento porque hace tres días una chica vino al hotel a dejar su currículum, era joven y parecía una persona inteligente además de una posible buena compañera. Lamentablemente el director le explicó que acabábamos de salir de un ERE en el que se habían pulido a 200 personas, grandes profesionales y compañeros entre ellos, y que no era el mejor momento para pedir trabajo. La chica nos dijo que no sabíamos la suerte que teníamos de tener un trabajo así en los tiempos que corren, después se marchó un poco cabizbaja por donde había venido. Más tarde mientras ojeaba el currículum que nos dejó, observé que aquella chica poseía una excepcional formación, con dos masters, buenas referencias y tres idiomas. Reflexionando sobre la suerte que tuve al conseguir mi actual trabajo se me ocurrió escribir este post sobré el intrusismo laboral, el cual yo practico desde hace casi un año. Fin.